La herramienta que funciona en tu navegador es gratuita y lo seguirá siendo. No nos cuesta nada: no hay servidor procesando tus vídeos. Lo que se cobra es aquello que el navegador sencillamente no puede hacer.
Sin registro, sin tarjeta.
Para quien procesa vídeo con frecuencia.
Para productos y agentes.
Los planes de pago todavía no existen — están listados para dejar claro qué se cobrará y qué nunca se cobrará. Nada de esto está a la venta hoy, y el plan gratuito no perderá funciones cuando lleguen los de pago.
Deja un correo y te aviso cuando salga el plan de pago. Un mensaje, no un boletín.
La promesa de esta herramienta es que tu vídeo no sale de tu ordenador, y sigue en pie: este campo no tiene ninguna relación con lo que procesas aquí — el navegador no envía vídeo, audio ni transcripción a ningún sitio. El correo queda en una base de datos mía, no se vende, no va a listas de terceros y desaparece el día que lo pidas. ¿Prefieres no dejarlo? Sin problema — la herramienta no cambia por eso.
La pregunta es justa: una herramienta gratuita suele cobrar en otro sitio — datos, anuncios, o un límite que aparece en el peor momento. Aquí el motivo es más simple: tu vídeo lo procesa tu propio ordenador, así que atenderte cuesta prácticamente cero. No hay nada subvencionado y, por tanto, nada que recuperar después.