Grabación → documento
Una grabación de pantalla se vuelve documento: solo los instantes en que la pantalla cambia, cada uno con la hora exacta y con lo que se estaba diciendo. Sirve para probar que la prueba se hizo y sirve para entregar a una IA. Funciona entero en tu navegador — nada sale de tu ordenador.
Abrir la herramienta — es gratis
Sin registro, sin instalación, sin límite de tamaño. El vídeo se procesa dentro de tu navegador y nunca se sube a ningún servidor.
Un vídeo de una hora no se adjunta en ningún sitio: no cabe en un ticket, no cabe en un acta, y nadie lo va a ver. Claude y ChatGPT rechazan los archivos de vídeo; Gemini los acepta y muestrea un fotograma por segundo a ciegas — 3.600 imágenes y más de un millón de tokens, casi todo repetición de la pantalla anterior. Hacer capturas a mano tiene el defecto opuesto: da trabajo, y se pierde la hora de cada una.
El mismo trabajo, dos destinos
Capturar cada paso y escribir el pie debajo. O explicarle a un modelo qué pasó en un vídeo de una hora. Mismo problema — convertir tiempo en documento — y por eso una sola herramienta resuelve los dos.
Una prueba sin evidencia no sobrevive a una auditoría. Hoy eso es Imprimir Pantalla → pegar en Word → escribir el pie, cuarenta veces. Graba una vez y recibe el documento hecho.
Un modelo que ve vídeo muestrea un fotograma por segundo, a ciegas. Una hora se vuelve 3.600 imágenes y más de un millón de tokens — y lo pagas otra vez en cada pregunta.
El puente entre los dos: lo que se quiere es lo mismo — qué pasó en la pantalla, en orden, con la hora, y con lo que se dijo. Solo cambia quién lo lee al final: un auditor o un modelo.
Cómo funciona
Arrastra el archivo a la página. Se lee directamente de tu disco — 300 MB o 3 GB da igual, porque no se sube nada a ninguna parte.
Transcríbelo ahí mismo, con Whisper ejecutándose en tu propia máquina, o arrastra un archivo de subtítulos .vtt / .srt que ya tengas.
Revisa los fotogramas, descarta los malos y descarga el documento. Junto a él viene el texto que le explica al modelo cómo leer ese PDF — eso es lo que cambia la calidad de la respuesta.
En lugar de fotografiar cada diez segundos, recorre el vídeo y se detiene en los instantes en que la pantalla cambia de verdad, con precisión de medio segundo. En una presentación eso es un fotograma por diapositiva en vez de cuarenta repetidos.
Cada pantalla lleva el instante en que ocurrió. Es lo que separa un montón de capturas de un documento que sirve como evidencia — y lo que permite a la IA citar el momento correcto.
No existe servidor. El vídeo, el audio y la transcripción se procesan en tu navegador — incluidas grabaciones confidenciales de reuniones.
El texto ya preparado le indica al modelo que cite los instantes, separe lo que vio de lo que oyó, y admita cuando la información no está en el documento en lugar de inventarla.
Privacidad
La mayoría de las herramientas de vídeo en línea exigen subir el archivo: va a la máquina de alguien, se procesa allí y queda almacenado durante un tiempo que tú no controlas. Walkstamp no hace nada de eso — la página es un archivo estático y todo el procesamiento ocurre en tu navegador.
No hay cuenta, no hay base de datos, no hay rastreo. La única conexión externa es la descarga del modelo de transcripción, y solo si usas la transcripción automática. Lee la política completa.
No. Se abre en el navegador y funciona. Un Chrome o Edge actualizado da la mejor experiencia, porque la transcripción automática usa la tarjeta gráfica mediante WebGPU.
No hay límite impuesto por nosotros, precisamente porque no hay subida. El límite práctico es la memoria de tu ordenador. Los vídeos largos tardan más en recorrerse, y puedes detener el barrido cuando quieras.
MP4 (H.264), WebM y MOV en la mayoría de los casos. Los formatos que el navegador no sabe decodificar — HEVC y algunos MKV — no se abren; en esos casos hay que convertirlos a MP4 antes.
Usa Whisper ejecutándose localmente. El modelo rápido es razonable y el preciso es bastante mejor, a costa de una descarga mayor. Si ya tienes subtítulos de otro servicio, arrastra el archivo y sáltate este paso.
Es gratuita, y el motivo es estructural: tu ordenador hace el trabajo, así que atenderte no me cuesta nada. Sin anuncios, sin registro y sin vender tus datos — no por generosidad, sino porque no hay servidor donde almacenar nada.
Cualquier modelo que acepte adjuntos y lea imágenes — Claude, ChatGPT y Gemini funcionan. Adjunta el PDF y pega el prompt que la herramienta genera junto a él.
De tres formas, cada una de un minuto, y ninguna exige confiar en mí. Abre el panel de desarrollador (F12), ve a la pestaña de red y procesa un vídeo: ves cada petición que hace la página — y ninguna lleva tu archivo. Segunda: el código es una sola página; clic derecho, ver código fuente, y está todo ahí. Tercera, la más directa: descarga la versión offline, apaga internet y úsala. Si funciona sin red, no está mandando nada a ningún sitio.